Archivo de la etiqueta: monogamia

Jimena y las relaciones abiertas

Leo el artículo de Venus O’Hara sobre relaciones abiertas, publicado en el país hace unos cuantos días. Plantea si es posible llevar una relación abierta.

Me surge de nuevo un debate personal sobre las relaciones abiertas. Sobre el número tres.

De entrada deberíamos definir relación abierta. ¿Consiste en tener pareja y conservar el derecho a tirarte a cualquiera que te apetezca, fingiendo que tu relación está basada en la confianza y en la honestidad? ¿Consiste en hacer participar a una tercera persona para disfrutar del morbo añadido? ¿O es simplemente que no somos monógamos?

Una vez tuve una relación abierta. Bueno, una vez tuve una relación. Y además era abierta. Ya que tengo una relación que al menos sea original. Pero solo era abierta por mi parte. Él lo sabía, claro. Sino hubiera sido, lo que comúnmente se llaman “cuernos”.

El caso es que yo lo amaba, estaba plenamente enamorada de él. En fin, quizás exagero, pero la verdad que el tipo me encantaba. Paseábamos por las callejuelas de la ciudad agarrados de la mano, salíamos a cenar y al cine, los domingos por la tarde nos tumbábamos en el sofá con la manta y un cartón lleno de palomitas… En definitiva, un poco lo típico, una pareja.  Durante varios meses creí que no necesitaba a nadie más, que mi vida con mi chico era plena, y porqué no, quizás hasta teníamos futuro.

Hasta que un día… Bueno, eso no fue de un día. La verdad que con Miguel cualquier detalle era tan intenso… Miguel, el chico del Pastor Alemán. Era una mezcla, entre pastor alemán y belga. Miguel también era mezcla, entre canalla y morenazo de ojos verdes. Un bombón, la verdad.

En un ataque de sinceridad, le conté a mi chico la atracción que sentía por Miguel. No esperaba que me diera un golpecito en la espalda, tan solo que valorara mi sinceridad. Pero me encontré con algo realmente inusual. Entendió lo que pasaba. Me pidió que no le contara este tipo de sensaciones, y que con tal de no perderme, era capaz de permitir que estuviera con “el tipo ese del perrito”.

La verdad que al principio pensé que me tomaba el pelo. ¡Cualquiera desearía una pareja así, dios mío!  Bueno, cualquiera quizás no. Mis amigas no se lo plantean ni de broma. Pero yo sí. Tenía absoluta libertad de acción. Y decidí llevar a cabo mi plan de conquistar al morenazo del perro. Los detalles de esa noche los reservo para otra ocasión, que ya me vais conociendo… Pero realmente, fue una noche increíble. Estuve viendo a Miguel durante 4 meses.

¿Con mi chico? Un desastre. La sensación de libertad era fingida. Me cansé de tener un novio que permitiera que le engañara. Prefería no preguntar, cada vez se consumía más pensando en sí estaría con Miguel mientras no le respondía un mensaje. No soportaba mis silencios y yo no era capaz de contarle si él no preguntaba. No soportó mis mentiras, mis ausencias, los tiempos de espera fueron un infierno para él. Llegó a obsesionarse con los olores, las sábanas e inspeccionaba cada rincón de mi cuerpo cuando hacíamos el amor. Creo que no hay día que no se haya arrepentido de darme carta blanca con Miguel.

¿Por qué seguía con él? No se, también podía haber dejado a Miguel, pero ser tres me daba el equilibrio que necesitaba para tener pareja. Además, lo quería. A Miguel no, a mi chico. Y él a mí.

Finalmente se cansó de mí. Los celos le superaron y me dijo que la relación abierta me la metiera por…

¿Miguel? Se acabó, siendo dos ya no tenía ninguna emoción.

Jimena

Artículo inspirado en http://blogs.elpais.com/eros/2012/03/es-posible-llevar-una-relaci%C3%B3n-abierta.html