Archivo de la etiqueta: Cáncer de mama

Entre pañuelos

Hoy hablamos de cáncer de mama. No nos ponemos serias. Simplemente queremos contar como lo viven nuestras protagonistas de hoy, al otro lado de la barrera.

Mujeres. Alrededor de los treinta. Sanas. Ilusionadas. Confiadas. Valientes. Madres. Hijas. Casadas. Solteras. De metro sesenta. De metro setenta. Con tacones. Sin ellos.

Con melena. Sin ella. Y con ella de nuevo.

Hay que tocarse, nos recuerdan constantemente. ¿Y si de repente hay algo feo? Algo que no duele, que no hace ruido, pero que nos está comiendo por dentro. ¿Nos debe preocupar a los 40? ¿A los 30? No nos debemos obsesionar, pero sabemos que existe, y que le puede pasar a cualquiera. El cáncer no entiende de dinero, de belleza, ni de éxito. 

Yo no tengo cáncer. Pero acepto que está ahí, merodeando. Que elige a sus mujeres según sople el viento. Y que podría soplar de levante, fuerte y rabioso, y alcanzarnos de pleno.

¿Y entonces? ¿Estaremos preparadas? ¿Lo superaremos? ¿Nos dolerá, doctor? Son preguntas que sobrevuelan a las mujeres de alrededor de los treinta años, que nos surgen cada vez que reconocemos un caso de cerca.

Hoy las protagonistas de nuestro post son Rebeca Miguel y Ainara Trigueros. Dos mujeres valientes, que asumen su enfermedad y la miran de frente. 

Rebeca es madre de dos niños de 3 y 4 años, Mia y Nico. Está luchando contra el cáncer desde marzo de este año. Cumplió 32 y este fue su regalo. Nos cuenta en su blog REBECA- LIFE IN PINK como es su vida en rosa. Desde este lugar relata, pasito a paso, como va haciendo camino. Desde ese jarro de agua fría al oír las temidas palabras del médico, hasta llegar a contar las sesiones como una menos. Se agarra a sus pequeños, a quienes les va contando los detalles de su enfermedad y quienes se convierten en unos doctores muy particulares. Se apoya en su incondicional marido. Con un discurso llano y humilde, Rebeca es una más. Una Campeona con “C”. Te seguimos de cerca, Rebeca.

Ainara lleva más tiempo. Desde 2011, cuando cumplió 33. Cáncer de pecho. Se está curando. Y es una valiente más que nos pone la piel de gallina con sus artículos. Después de un año largo ahora se siente cansada, porqué según dice en su blog (EL BLOG DE AINARA TRIGUEROS) la vida cansa. Y mucho. A unas más que a otras. Pero cansa. No reconocemos una sola queja en ella. Es un grito a los cuatro vientos, de que al volver la vista atrás se hace consciente de lo duro del camino. Y sí señorita, por supuesto, tiene usted que gritarlo, llorarlo y patalearlo. Algo que me llama la atención en este último artículo es como nos pide a las personas, que temporal o permanentemente,  vivimos alejadas de los médicos, dejemos huella. Interesante petición.

Ambas insisten, de alguna manera, en la capacidad de valorar lo que tenemos, una vez lo hemos perdido.

Rebeca se planta frente al espejo y se reconoce. Ese espejo que, a menudo, nos devuelve una imagen que no nos gusta. Ese pecho ahora es diferente. Su pecho, símbolo indiscutible de la feminidad ahora es símbolo de lucha. En él se aprecian las cicatrices de “guerra”.

Ainara cuenta que no se había planteado la importancia de tener salud para ir a trabajar. Leemos que cuando tuvo que coger una baja temporal se subía por las paredes. ¡Eso es energía! Y cierto que si haces algo que te gusta, tener que apartarlo, te parece una estupidez. Se llena de palabras de agradecimiento hacia el equipo de personas con el que trabaja, tras las cámaras. 

De nuevo leemos algo común. Más agradecimientos. Sabemos que no están solas. Aún mejor, que no se sienten solas. Esa, quizás, sea parte de la clave del éxito. 

Miedo, emoción, ilusión, vida, lucha, lágrimas, confianza, cansancio, sonrisas, dudas… Son sensaciones que me surgen al leerlas detenidamente. Eso es. Emoción y pañuelos. Muchos pañuelos.

Solo una cosa más. Les pido que den un paseo por sus blogs, recomiéndenlos, escuchen que les pasa cuando las lean. Y quédense con esa sonrisa que seguro se dibuja en sus curiosas miradas.

Gracias y ánimo a tantas y tantas mujeres con pañuelo.

El vals de la mariposa.