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Al quinto día descansó…

…Y SE QUEDÓ TAN A GUSTO.
El Presidente del Consejo General de Ciudadanía en el Exterior (una especie de sede de españoles por el mundo), un hombre con experiencia en emigración y con capacidad de concordia y consenso, según cuenta la prensa digital, ha dimitido tan solo cinco días después de ocupar su cargo. Hay algunos que esperaron para descansar al séptimo día, después de crear un mundo entero. Otras se retiran después de nueve años al mando de una comunidad, y otros proponen elecciones y es solo en caso de independencia cuando decidirán retirarse y dejar el pastel al siguiente.

En este caso, el señor Castelao, declarado protector de las mujeres con las que ha trabajado, del que dicen es un tanto paternalista y bien educado y al que su entorno tacha como persona de lágrima fácil, se va, apenado, después de ocupar portadas en todos los medios no tanto por el cargo que ostentaba sino por lo que ostentaba cargando contra la mujer. Se disculpó poco después de comparar a las mujeres con las leyes, se arrepintió públicamente de la repercusión de sus palabras, se avergonzó de ser portada por ese desafortunado comentario. Añadió su devoción por el sector femenino como si tal comentario le pudiera salvar de su anterior metedura de pata. No le pedimos devoción, no todas somos la virgen María y además suena un tanto enfermizo como concepto. Simplemente pedimos respeto.

Las críticas no pasan tanto porqué haya salido a la luz su comentario, de lo cual nos alegramos, sino por descubrir que personajes como usted, que están ocupando y representando puestos públicos y que tienen la cara dura de hacerse llamar políticos, son capaces de pensar, en voz alta, ideas tan desconcertantes y estúpidas como la que le ha hecho a usted más famoso que la Moños. Una vez más hemos podido comprobar la ignorancia de muchos de los cargos públicos que hipotéticamente representan o trabajan en nombre de un pueblo entero.

Mientras unos luchamos por erradicar el lenguaje sexista, por denunciar el maltrato constante de los medios de comunicación hacia la figura femenina, y nos dejamos los cuernos en mostrar que tales muestras de desprecio son la antesala de la violencia directa contra la mujer, otros cuantos deciden fanfarronear desde sus altas esferas políticas, con el culo aposentado en su sofá de piel, sin tener en cuenta que sus comentarios tienen repercusión. Pues bien, damas y caballeros, les exigimos simplemente algo aparentemente sencillo: cultura y respeto.

 

Por otro lado, cabe añadir que no se preocupe demasiado. La fama, como las mujeres, tal y como viene, se va.

 

El Vals de la mariposa

Volvemos a alzar el vuelo

Mariposeando de nuevo. Regresamos. Ya estamos por aquí para quedarnos otro ratito.

Después de un verano intenso, lleno de inspiradores viajes al pasado, al futuro y a esferas lejanas, restamos en el presente para compartir más pasos de Vals.

Volvemos con la cara lavada. Para los que se quejaban del fondo oscuro, ya no tienen excusa. Nos hemos aclarado. A los que les gustaba ese rollito, que no se preocupen, no hemos perdido la esencia. Y seguiremos sin usar el rosa. No sufran.

Nuestra intención es mostrar una parte de nosotras, de vosotros y de lo nuestro. Esta temporada arranca con una cita semanal y se alimenta de notas de aliento. Habrá queja. Habrá lucha. Habrá pasión. Y como no, amor.

Criticamos, informamos, os explicamos las historias de lo que nos pasa. A nosotras y a las nuestras.

Contamos de nuevo con la firmeza de Jimena y la dulzura de Astrid. Vienen cargadas de experiencias y deseosas de contarlas, de compartirlas.

No os olvidéis que vuestros comentarios nos dan fuerza para alzar el vuelo y son siempre bienvenidos y esperados. Para nosotras es la única manera de saber qué se cuece al otro lado. Al sector masculino no lo dejamos fuera, nada más lejos. Los queremos entre nosotras. Son nuestra pareja de baile y sabemos que siguen el compás de cerca.

Nos gusta saber qué os pasa cuando nos leéis. Sino este blog, como cualquiera, perdería sentido. Atrévanse a responder, a opinar y  a darle la vuelta a un artículo que les mueva, para inclinar la dirección de la pista de baile.

Darle al like, share, comment, Tweet y Retweet. ¡Nos encanta!

Sabemos que la serie de artículos sobre relaciones abusivas y violentas no les dejarán indiferentes. Es ahí donde les queremos sentir bien cerca para que nos ayuden a construir una plataforma de intercambio de experiencias y opiniones. Creen debate. Participen. Y sobretodo, disfruten.

No faltarán las peripecias de nuestras protagonistas. Aires picantes, amargos y salados. Historias con final feliz, con final realista. Gritos de fantasía. Lenguas liberadas que no se detienen ante lo que piensan. Ansias de comprensión y mimos. Días de rojo. De verde y a lo mejor de rosa. Ya veremos.

Con todo esto y mucho más, empezamos la nueva temporada del Vals de la mariposa.

¿Nos aceptan este baile?

 

 El Vals de la mariposa.

Antes de partir… ¡GRACIAS!

Después de seis meses bailando, revoloteando y jugando con las palabras, nos merecemos un descanso. Han sido seis meses preciosos. Hemos contado con la presencia incondicional de Astrid y Jimena, las dos mujeres valientes, que un buen día brindaron por su idea. Crearon un blog. Decidieron su nombre. Les regalaron un diseño, en ocasiones criticado por lo sobrio de su oscuridad, que aceptaron sorprendidas, mientras su Vals empezaba a marcar los primeros pasos.

Lo llenaron de contenido. Os lo mostraron tal y como ellas han querido, desde la sencillez, la sinceridad, la transparencia, el humor, el cariño… Sabiendo que quedaban expuestas, desnudas ante los lectores, visibles a la par que invisibles. Jamás vimos su rostro, pero se hicieron con un pedacito de algunos de nuestros corazones. Están seguras que han formado parte de muchas rutinas que invirtieron unos minutos en leer sus historias.

Y no solo eso. Muchos de vosotros habéis formado parte del Vals con vuestros comentarios, vuestras miradas, cuando habéis contado en casa lo mucho que entendíais a Astrid cuando nos contó como sufría al dormir sola o lo loca que estaba Jimena. Sí, esa, la que es incapaz de cuidar una planta por un miedo raro a la dependencia.

Nos hemos colado en el móvil de Jimena, en sus cenas regadas con vino y whats app, en su cesta de la compra, en el comedor de su casa. Sabemos qué lleva en el bolso. La hemos visto quejarse, hablar con su madre, despellejar a su muñeca, llorar lágrimas negras, matar mariposas y hacerlas resucitar. Finalmente nos contó como saltaba desde lo alto de una piedra, decidiéndose por uno de los dos lados del río y declarándose culpable. La esperaremos al otro lado del precipicio, por si se ha hecho daño, o algo… Y además, nos encanta que disfrutes del sexo como solo tú sabes hacerlo.

A Astrid la hemos oído desde muy cerquita cuando hablaba con su abuela, sabemos como toma el café por las mañanas, y nos han contado que tiene una sonrisa preciosa. Nos reímos con ella cuando nos contó la trampa de la ensaimada, la vimos mirarse al espejo, incluso nos dejó acompañarla en un viaje muy especial en tren con destino a su pueblecito de verano. Es un lujo tenerte entre nosotras.

Nos hemos reconciliado con los cuentos, sabemos que Blancanieves nos quiere desde la distancia y además nos pide disculpas por la herencia dejada.

Ahora ya podemos decir bien alto que a nosotras, las mariposas, el arroz no se nos va a pasar en la vida.

Nos gusta sentirnos valientes. Conocimos a nuevas mariposas que luchan con sus mejores armas, los pañuelos, para vivir su vida en rosa. Simplemente gracias Rebeca y Ainara por abrirnos una ventanita del mundo por donde entró algo más que luz.

Leemos con ilusión cada uno de vuestros comentarios. Lau, la mami, la siempre atenta señora Pura, Sandruixa y sus polluelos, la sinceridad de Roger, Mónica, Yolanda, Poiet, Dama Bene, Mila, Bernat, Piojito, Jacobo, Tauste y sus fuentes de información, sinera, dos de nuestras chicas N.B, Berta de Allegramag, Lucía, alguien que no sabía que poner, Carolina, Lucky Billy, Maria José, la adorable Chloe, Salvi el capitán, Natalia y un árbol feliz que dejó su huella también por aquí… A todos vosotros os hemos dado las gracias millones de veces. Una vez más, todos a coro: ¡gracias!

A los que nos leéis desde muy lejos, a los que estáis en la calle de enfrente, los que nos animáis desde twitter o Facebook y los que nos leéis desde nuestro propio ordenador y no suma en la cuenta de visitas. A nuestro incondicional panameño y algún berlinés despistado… Nos encanta veros en las estadísticas de cada semana.

A las tres mariposas que desde la distancia nos han ayudado a difundir el blog: @megalar, @sokomprincess y @misskinder. Habéis sido un gran hallazgo, gracias por confiar en nosotras.

A nuestro dealer, @fvendrell y su alter ego, el Virrey Van Drey, te debemos mucho. Has sido nuestra enciclopedia para empezar en esto. Millones de gracias por tener fe en este proyecto.

Y finalmente a nuestras mariposas del “backstage”. Carla y Mariona, las primeras en leernos cada mañana y los ánimos más cercanos y emotivos que hemos tenido. Os queremos entre nosotras en la segunda temporada y en las que vengan después. Necesitamos vuestras tempranas risas matinales.

En total, contando con éste, 30 artículos. En ellos tenemos líneas de pura poesía, de vida, de amor, de rabia, de pena, de esperanza, de confianza. Notas musicales que marcan el ritmo de este vals que no acaba aquí. Paramos un tiempo nuestra vida pública para descansar. Invertiremos en investigación (de nuevas historias) y desarrollo (de nuevos textos).

Y nos vemos a la vuelta. Una vez nos fuimos a Donostia a conocer a la bonita “pinpilinpauxa”. Así que, si amenazamos con volver, es porqué lo vamos a cumplir. Lo hicimos una vez, ¿no?

Desde mi modesta posición de moderadora, guía o acompañante musical, os deseo un verano de esos que molan, de esos que se recuerdan por apoteósicos. Saltad, bailad a ritmo de samba, haced castillos en la arena, jugad con las olas… pero sobretodo, como diría mi madre, dejad que os mueva el aire.

Besos miles,

El Vals de la mariposa.

 Nota a modo de información: Os hemos dejado el link de nuestros artículos en las palabras que tienen otro color. Pasead el ratón por encima y si os apetece, darle un click! 

Nos vemos a la vuelta

Nos vamos unos días de vacaciones. Algo fugaz, para recargar pilas, digerir los primeros meses de mariposas bailarinas, y crear nuevas propuestas frescas y divertidas que seguro os van a seguir entreteniendo. 

Creemos que Astrid se va a la montaña, a investigar su lado más rural. Unos días de chirucas y forro polar no le vendrán nada mal. Con un poco de suerte la tendremos sentada frente a la chimenea muy bien acompañada. 

Jimena se va de retiro espiritual. Es más bien un plan de calma, meditación y reflexión. Eso es lo que nos ha contado. Igual os la encontráis en los bares, de cañas, haciendo lo que para ella es un verdadero acto de reflexión. No cuenta a dónde exactamente se retira, así que opciones hay unas cuantas. Aunque lo más seguro es que se acerque al mar para poder acariciar la brisa.

Ya nos contarán a la vuelta…

Nosotras os proponemos que descanséis, aprovechad para dormir como marmotas y para hacer galletas y pringaros de harina hasta arriba.

También podéis leernos. Os proponemos algunos de los artículos que más éxito han tenido Jimena y el Sexo, Mujeres valientes o  el recientemente publicado Astrid y el Kleenex 

¿Os acodáis del primer regalo que recibimos? Lo averiguaréis en Empieza el Vals… 

Si queréis investigar sobre el blog, quienes somos y para que hemos llegado hasta aquí, podéis leer el primer post que publicamos. La foto es muy chula…

Bien, y si además de leer todo esto dejáis vuestros comments, seremos las mariposas más felices de la faz de la tierra. 

Felices días de descanso, 

Besos. 

El Vals

¿Se nos pasa el arroz?

Leo en el INE que la edad media de mujeres que tienen su primer hijo se eleva a 31,3 años. En el caso de las españolas, se plantan en los 32. Así que El Vals tiene algo que decir a todo esto, ya que da de pleno en la intención de nuestro blog en redefinir a la mujer de alrededor de 30.

¿Qué nos pasa antes de alcanzar los treinta respecto a la maternidad? La mayoría, la vemos lejos aún. Tenemos mucho por hacer antes de ser madres. Esta idea va unida a la actual dificultad del género femenino en conciliar familia y empleo. Si no están de acuerdo, lean el artículo del país “Joven, y para colmo, mujer”  en la sección de reportajes #nimileurista que está dedicando el diario a esta polémica. Se unen esta vez a los tópicos de que la gente joven cobra poco y mal, el hecho que las mujeres aún cobran menos (diferencias de hasta un 16%) y además ocupan puestos de trabajo en los que le exigen una flexibilidad que no pueden mantener.

¿Tenemos mucho que hacer es incompatible con ser madre? En ocasiones sí. Por limitación de espacio en el blog, utilizaré un ejemplo concreto, pero estoy convencida que este tema dará para más de un post (no comentaré nada aún sobre los datos de nupcialidad, pero no por falta de ganas).

Mujer de 32, soltera, se reincorpora en el mercado laboral en un puesto en el que por fin encaja. Gracias a ese puesto de trabajo empieza a sentirse libre, realizada, adquiere independencia, cierto poder económico, incluso se da cuenta que el trabajo dignifica (¡Bien por ella!) Un ejemplo de entre mil. Le añadimos que ya ha encontrado su sitio. Así que renuncia a viajar y conocer mundo, entre otras cosas. Pero se topa de frente con su reloj biológico, y sin que sea el suyo, se topa con el reloj biológico de la sociedad, tic-tac… Vaya, tendrá que buscar pareja, compaginarlo con ese trabajo que además le permite viajar por Europa (un sueño, para ella) y ponerse en el asunto en cuestión.

Reconozco en todo esto varios inconvenientes. El primero, el de la pareja. No nos quedaremos con el primero que pase para cubrir esa necesidad “biológica”. Ya hemos visto el cartel de FRACASO de la esquina, gracias. Siga buscando.

La opción B es ser madre soltera. Ante todo, prepare dinero suficiente y mantenga un discurso convincente de que no es usted “rarita” sino que, simplemente quiere ser madre antes que esposa.

Ahora viene la parte en la que le comenta a su jefe/a su decisión de ser madre. Pongamos que lo entiende (¡Bien por su jefe!). Pero ¿cómo combina esa chica de 32 los viajes de trabajo, los de placer, los horarios en la oficina, su vida social con sus relaciones sexuales, sus aficiones, su nueva maternidad, poner lavadoras, hacer la compra…? ¿Cómo no morir en el intento?

¡Bien, lo tiene jodido, bonita! Aunque no imposible. Se me ocurren un par de ideas:

La primera es darle un golpe al cristal del reloj biológico. El tic-tac de las agujas empezaba a ponerme de los nervios.

La segunda es que se lo tome usted con calma señorita. En algún momento los abuelos seguirán siendo jóvenes a los 70 y dejarán de estar de viaje o de crucero, las pensiones no darán para tanto.

El vals de la mariposa