Tic- tac (part II)

francesca-woodman-41

Recojo la cocina sin dejar ninguna miga de pan, vuelvo a comprobar que haya cerveza en la nevera, el mando del televisor preparado, estiro las fundas del sofá sin dejar ninguna arruga, preparo las zapatillas en la entrada, caliento la cena que he preparado esta mañana en el microondas y la alerta se dispara. Pongo atención y oigo como sube el ascensor.

Me espero y sí, se ha parado en nuestro piso.

Escucho atentamente las pisadas y sí, arrastra los pasos, arrastra los pasos… Por favor, que acabe bien el día, que acabe bien el día, mierda… Que acabe bien el día…

Oigo las llaves que empiezan a bailar y se empotran con la cerradura. Pienso: mierda, no encuentra el agujero para meter la llave, hoy no acabará bien, Paula, hoy no acabará bien…

Céntrate Paula, que no note que estas aterrorizada, céntrate, respira, serénate, todo irá bien, que no note nada extraño…

Se abre la puerta y pienso: tranquila. Respira, pero la boca se me seca, y me cuesta tragar, que no se dé cuenta por favor… ¡No puedo! Hoy toca.

Repasa Paula, ¿se te ha olvidado alguna cosa? ¿he hecho algo mal? ¿se me ha escapado algo?

–       ¡Paula! Coge el paraguas que está chorreando, ¿qué no oyes como llueve? No querrás que entre y lo deje todo hecho una mierda, ¿no? Cuantas veces te he dicho que estés atenta… Esta mujer no sirve ni para lavar platos…

–       Ya voy…

Me doy prisa por coger un trapo de la cocina y corro hacia el rellano para ir a buscar el paraguas. Llego y me esmero por no dejar ninguna gota y llevo el paraguas a la bañera para que se acabe de secar, cuando de repente oigo:

–       ¿Y la cena? ¿No la has preparado?

–       Sí, ya voy…

Corro hacia la cocina, emplato la comida y la llevo a la mesa donde él está esperando, saco la cerveza de la nevera, la dejo delante de su plato, un poco a la derecha y me siento delante suyo, disimulando que me seco las manos que me sudan desde que ha llegado.

–       ¿Y la niña?

–       Ya duerme, estaba muy cansada porque hoy ha hecho piscina.

–       ¿Tú no cenas o qué?

–       Pues…

–       ¿Ya has cenado?

En este momento tengo la sensación de mareo, siento como una especie de vértigo que hace que no pueda decidir qué decirle porque el miedo se apodera de mi cuerpo y me paraliza. ¿Qué le digo? ¿Que ya he cenado? ¿Qué significa “ ya has cenado”?

–       ¿Qué estas sorda o te has vuelto más subnormal de lo que eres?

–       Emmm…

–       ¿Qué no entiende que no me gusta cenar solo?

–       Sí, sí, sí, ahora iba a servirme un plato para mi.

Abro el armario de los platos y rezo para que no vea como me tiembla la mano. Me sirvo, con la mala suerte que me cae un macarrón al suelo y deseo por Dios que no lo haya visto, que pase desapercibido este error pero… Hoy no tengo suerte, yo no valgo una mierda, soy una desgraciada, ¿qué pretendes Paula?

–       ¡Serás imbécil, ni para servir platos sirves, patética!

–       Lo siento de veras, no se volverá a repetir, lo siento, de verdad, de verdad, de verdad…

No llores, Paula, será peor… Pero no tengo fuerzas, es demasiado, y una lágrima que aguantaba como una campeona resbala por la mejilla a la que hoy le tocará recibir…

–       La cerveza no está abierta, ¿qué pretendes?, ¿qué la abra con los dientes?

francescawoodman

¿Cómo he podido ser tan descuidada? ¡Mierda! Mierda, mierda, lo tenía todo planificado, ¿cómo se me ha podido pasar esto? ¿Seré subnormal? Es que soy patética, es verdad…

–       ¡Pero serás inútil! ¡Cómo puede ser que no sirvas ni para abrir una cerveza! ¡Eres retrasada! ¡Sólo sirves para molestar y hacerme enfadar! ¡Me sacas de quicio, zorra!

No, no, no… que se levanta, sí, se levanta, y ya es demasiado tarde, desgraciada, sí, no sirvo para nada, inútil, más que inútil….

–       ¡Eso es lo que das, pena! ¡Guarra! Ven aquí que te enseñaré como se han de hacer las cosas. ¡Ven aquí te digo, ostia! No quieres hacerme caso, ¿es eso? Pues ya te enseñaré yo como has de hacérmelo, mala puta!

Y de lejos oigo a Marina: 1 pingüinito, 2 pingüinitos, 3 pingüinitos…

Texto de Astrid.

Fotografías de Francesca Woodman

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3 pensamientos en “Tic- tac (part II)

  1. lamami

    Todas y todos tenemos que ayudar a las Paulas y animarlas a dar el paso; denunciar !!.Nosotras las mariposas hemos pasado por metaforfosis y sabemos que no es facil pero vale la pena abramamos nuestras bonitas y libres alas desde aqui.Espero mas partes

    Responder
  2. el vals de la mariposa Autor de la entrada

    Querida lamami: Con este relato hemos querido reivindicar esa lucha contra la violencia de género que tanto daño hace aún en nuestra sociedad. Precisamente queremos reclamar como tu bien dices que estos actos no se toleren y se denuncien y puede que, con este pequeño grano de arena, al menos podamos ayudar a dar el paso.
    ¡Gracias de corazón por seguirnos cada semana!

    Responder

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