El espejo de mis ojos

No podía dormir, las sábanas se me pegaban al cuerpo y sin que pasara ni una mínima brisa las cortinas parecían de mármol, su ondulación estaba tallada a la perfección. Se respiraba un aire oxidado, espeso y viciado y lo único que tenía claro después de dar mil vueltas sobre mi misma era que necesitaba escapar.

Me levanté de golpe, y sin pensarlo dos veces me puse un chándal y unas bambas, decidida a correr sin rumbo por las calles de la ciudad condal. Era la noche de un martes de verano, pero para mí era la fecha límite respecto a lo que mi conciencia podía aguantar.

Si lo pensaba un segundo sabía que no tenía sentido pero allí me quedé, contemplando mi reflejo al pasar por el espejo del rellano, antes de dejar atrás la puerta y pisar el asfalto que aún olía al  ir y venir de las demás existencias.

Y al mirarme fijamente, observé una chica asustada, a una niña en un cuerpo de mujer que pedía a gritos ser más fuerte, suplicaba valentía y sobretodo reclamaba una mano y no tanto reproche. Sus ojos brillaban de rabia contenida, respiraban la impotencia de su dueña, yo, la reflejada. Y así nos quedamos las dos, reflejo y reflejada en un duelo de miradas y fue entonces cuando esa niña me estremeció porque comprendí que ella era lo más importante, el principio de todo y más y pensé que siempre había sido injusta y cruel con ella.

Me cautivó tanto su ternura que sólo pude pedir disculpas. Y fue entonces cuando una lágrima se asomó, se quedó en el precipicio y finalmente saltó. 

La saboreé para comprender que sí, era mía y por lo tanto, ella era yo. De repente el sabor a sal traspasó mi garganta y la lágrima, convertida en pequeño cristal se instaló en mi estómago para clavarse y así yo comprender cuánto dolor desmerecido había provocado.

Podría decir que fue en ese instante cuando lo comprendí, cuando me volví lágrima y asomada en el precipicio de la indecisión me visitó el valor para saltar.

Astrid

Anuncios

Un pensamiento en “El espejo de mis ojos

  1. lamami

    Con el paso del tiempo te llegas a querer y aceptas más qui eres y quien has sido y dentro de ti tienes un oceano de tantas lágrimas .Mariposas!!! volar , llorar y reir pero sobretodo amaros a vosotras y a otras mariposas que esperan cada dia vuestro vals

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s